José Pertierra

José Pertierra es un abogado especializado en leyes internacionales e inmigración. Su bufete se encuentra en Washington DC

twitter: @guaguaP11

Buenas noticias para las mujeres indocumentadas en EEUU

guatemala mujeres violenciaLas mujeres indocumentadas que han sido abusadas en su país recibieron muy buenas noticias de parte del Tribunal de Apelaciones de Inmigración el 26 de agosto.

Por primera vez, la ley reconocerá que, en ciertas circunstancias, pudiesen clasificar para el asilo en los Estados Unidos.

La decisión del Tribunal establece el precedente legal de que las mujeres que sufren abuso doméstico, del cual no han podido desprenderse, forman un grupo social con características particulares de acuerdo con la ley de asilo.

El caso que sienta precedente trata de una madre guatemalteca, Aminta Cifuentes, y sus tres hijos menores de edad. Llegaron a los Estados Unidos ilegalmente el día de Navidad en el 2005. Cifuentes pidió asilo, y testificó que se casó a los 17 años. La evidencia demostró que el esposo la golpeaba semanalmente. Una vez le partió la nariz, le quemó los pechos, e incluso la violó.

Aunque llamó a la policía para quejarse del abuso doméstico, la policía no quiso intervenir en un asunto matrimonial. Ella buscó refugio en la casa de su papá, pero su esposo la amenazó: si no regresaba a la casa, la iba a matar. El abuso continuó hasta que ella logró huir de Guatemala en diciembre de 2005. Testificó que tiene miedo de regresar a Guatemala.

El Servicio de Inmigración se opuso a la solicitud de asilo que ella presentó, y el juez de primera instancia se lo negó. Dictaminó que la Sra. Cifuentes no sufrió persecución en Guatemala. Que fue simplemente la víctima de un crimen cuyo responsable es su esposo.

La guatemalteca apeló, y el tribunal de apelaciones le pidió al Servicio de Inmigración que ampliara su posición al respecto. La fiscalía suavizó su anterior oposición al asilo, y concedió que ella había sido víctima de persecución debido a que forma parte de un grupo social perseguido: “Mujeres casadas en Guatemala que no pueden salirse de la relación matrimonial”. El tribunal aceptó la concesión del Servicio de Inmigración, y dictaminó que la solicitante es miembro de un grupo social perseguido en Guatemala.

El reconocimiento de que Cifuentes forma parte de un grupo social perseguido es transcendental. La ley de asilo requiere que el solicitante demuestre que tiene “un temor razonable de persecución”, y que éste temor esté fundado en uno de cinco factores específicos: “raza, nacionalidad, religión, opinión política o membresía en un grupo social perseguido”.

Las víctimas de abuso doméstico no son perseguidas por su raza, nacionalidad, religión u opinión política. Los abogados siempre hemos argumentado que el delito de persecución existe porque ellas pertenecen a un grupo social perseguido. Hasta ahora, ni la fiscalía o los tribunales han querido aceptar ese argumento. Gracias a esta decisión, no le queda más remedio a los jueces que reconocer esa base para el asilo.

En gran parte, la decisión del tribunal se debe a que la Administración de Obama cambió de parecer y concedió el punto. Hemos visto mucha más flexibilidad de los fiscales ahora, que cuando George W. Bush era el presidente.

Cifuentes aún no ha ganado el asilo, sin embargo. El tribunal de apelaciones devolvió el caso al tribunal de primera instancia para que Cifuentes y sus abogados presenten evidencia de que el gobierno guatemalteco no puede protegerla de los abusos de su marido: algo que probablemente demostrará, ya que la policía chapina no se destaca por su capacidad de proteger a la población.

Aunque este caso establece un precedente estrictamente limitado a las mujeres guatemaltecas que han sido abusadas por sus maridos, es una importante herramienta para lograr que el asilo también sea concedido a las mujeres abusadas en los demás países.

Solamente 9,933 personas ganaron asilo en corte el año pasado. Gracias a esta decisión del tribunal de apelaciones, muchas mujeres podrán clasificar y evitar ser enviadas a sus esposos abusadores.

Decisión del Tribunal en PDF

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